“Capitana Veto” el Diputado Marcelo Torres califico de esa manera a la Gobernadora Vidal

La acusan de haber volteado acuerdos. Desde el Pro retrucan con que es solo una interna peronista. 

Un veto de María Eugenia Vidal animó el primer espadeo político del año. En un rincón, la gobernadora -que está, con sus hijos, de vacaciones en la riviera Maya-; en el otro, la oposición.

Vidal degolló un párrafo del Presupuesto bonaerense y desató una tormenta de verano: anuló el inciso 1 del artículo 45 que otorgaba poder a una comisión parlamentaria para definir el destino de obras públicas.

Los peronismos, del Frente Renovador de Sergio Massa al FpV, del PJ territorial a La Cámpora, montaron un scrum para quejarse por un veto que Federico Salvai, jefe de Gabinete bonaerense, defendió.

“Que la comisión quiera definir cuál obra se hace y cuál no además de tomar facultades del Ejecutivo, generaría demoras“, le dijo Salvai . “Queremos seguir en el camino de reactivar la obra pública”, afirmó.

El reproche opositor transita sobre dos ejes. Uno político: que Vidal volteó un acuerdo alcanzado en el Parlamento en el marco de la aprobación del Presupuesto. Otro operativo: que al eliminar la intervención de la bicameral, el gobierno tendrá más discrecionalidad a la hora de decidir qué obras apurar y cuáles dormir.

“Con este veto Vidal desoyó la voz de los intendentes”, dijo Verónica Magario, alcalde de La Matanza, y portavoz del grupo Fénix que integran Ariel Sujarchuk (Escobar), Leo Nardini (Malvinas) y Gustavo Menéndez (Merlo).

“Es una interna entre peronistas”, petardean desde el PRO. En ese ring turbio, el diputado del FpV Marcelo Torres bautizó “Capitana Veto” a Vidal, licencia de la poesía de Luis Alberto Spinetta. “Entre las leyes de emergencia y los vetos hay gran acumulación de poder político del Ejecutivo”, sintetizó.

Martín Insaurralde, de Lomas y referente del grupo Esmeralda, también protestó. “No me gusta que se cambien las reglas de juego”, señaló y cuestionó que se había acordado “un seguimiento” del plan de Infraestructura Municipal que prevé $ 8.500 millones para obras.

Equilibrista, Insaurralde dijo que confía en lograr un “punto medio”. Pista: en el PRO afirman que el grueso de los alcaldes coincide con el veto porque la ley “demoraba las obras”.

Jorge D’onofrio, jefe del bloque de senadores del FR, sumó: “Vidal no vetó leyes donde la oposición quiso imponer su criterio, vetó acuerdos parlamentarios que incluían a Cambiemos”.

“La viveza criolla de los porteños se impuso sobre la inocencia de los provincianos que creímos en su palabra”, toreó. El peronista Patricio García habló de “una picardía porteña”.

Además del veto quirúrquico al presupuesto, Vidal “observó” otras leyes: la expropiación del hospital de Lavallol y que promotores de salud sean incluidos en la ley marco de empleo público.

“Vidal va a vetar lo que genere más gastos corrientes a un estado fundido”, anticipan en Gobierno.

También vetó una ley que ponía en stand by la ejecución de la llamada “rifa maldita” de Chascomús que el PRO consideró inconstitucional porque frena una acción judicial. Y una ley que establecía que trabajadores de ABSA que pasen a AYSA seguirían en el gremio SOSBA. “Fue un pedido, si no las obras se paralizaban”, se explicó.

“El veto es una herramienta constitucional que tiene la gobernadora cuando una medida del legislativo pone en riesgo el presupuesto, o la gestión de la Provincia y perjudica a los bonaerenses”, dijo Manuel Mosca, jefe de la Cámara baja.

La mayoría de leyes vetadas fueron aprobadas por unanimidad, recordó D’onofrio, y castigó: “Parece que hay un Cambiemos legislativo y otro Cambiemos en el Ejecutivo”.

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